Entrevista a Carlota C. Vioque, alumna de la Escuela de letras de Extremadura
Carlota C. Vioque es una salmantina afincada en Cáceres que se ha convertido en una alumna habitual en los cursos de la Escuela de letras de Extremadura, donde ha encontrado lugar seguro de aprendizaje y un espacio colectivo donde desarrollar su creativida. Ella misma nos cuenta su experiencia.
1. ¿Qué te aporta la Escuela de letras? ¿Qué está suponiendo para ti tu participación en esta iniciativa?
La Escuela de letras me aporta muchísimas más cosas de las que os podéis imaginar. No es solo mi lugar seguro de aprendizaje, sino también un espacio colectivo donde desarrollar mi creatividad y explorar nuevas formas de expresión. Gracias a ella, he descubierto un mundo en el que muchas otras personas comparten mi pasión por la escritura y la literatura.
A lo largo de estos años, los cursos me han ayudado a crecer como escritora, a descubrir mis propias posibilidades y enfrentarme a nuevos retos. Pero, sobre todo, esta iniciativa me ha aportado confianza y me ha enseñado a escuchar otras miradas, permitiendo entender que escribir es un proceso constante de búsqueda y evolución.
2. ¿Qué cursos estás realizando o has realizado anteriormente?
He tenido la suerte de realizar varios cursos. El primero fue "Literatura Negra y Criminal", del que guardo un recuerdo muy bonito. Después, siguiendo mi pasión por el cine, llegó "Cine y Literatura". También disfruté muchísimo de los maravillosos cursos de "Textos dramáticos I y II" con profesores y experiencias que llevaré siempre en el corazón. Me permitieron descubrir nuevas formas de expresión y acercarme al mundo del teatro y las acotaciones. Otro que recuerdo con especial cariño es "Autoedición", impartido por la gran Gabriela Pérez del Pulgar, que me aportó herramientas muy valiosas para seguir creciendo como escritora. Actualmente estoy realizando "Periodismo Cultural", una nueva aventura que me permite explorar otra faceta de la creación y la comunicación cultural.
3. ¿Cómo llegaste hasta aquí? ¿Qué te animó a apuntarte a estos cursos?
Llegué hasta aquí gracias a la recomendación de un amigo, que me habló de la Escuela de letras de Extremadura. Me animó a apuntarme el deseo de convertirme algún día en una gran escritora, pero también la certeza de que, para acercarme a ese sueño, necesito seguir adquiriendo herramientas y conocimientos.
4. ¿Has publicado alguna creación tuya en alguna de las Antologías de la Escuela de letras? ¿Qué ha supuesto esto para ti?
Sí, he tenido el honor y la suerte de publicar en dos de las antologías de la Escuela de letras. Para mí ha sido un sueño ver mis trabajos publicados y compartir ese espacio con los textos de otros compañeros. Creo que lo más bonito de formar parte de una antología es precisamente eso: comprobar que cada uno tiene voz e historia propia, tan diferentes entre sí, pero uniéndose para crear algo colectivo. Que un texto en el que has puesto tiempo, ilusión y una parte de ti termine formando parte de ese conjunto es una experiencia que valoro muchísimo y que me anima a seguir escribiendo.
5. ¿Qué es lo que más te gusta de la Escuela de letras?
Lo que más me gusta es su metodología de trabajo y, sobre todo, sentir que es un lugar seguro donde aprender y crecer. Me encanta disfrutar de la experiencia de otros escritores y escritoras, acompañada por profesores con una mirada aguda, pero también cercana y cariñosa. Esa cercanía hace que en algunos casos, se creen vínculos muy bonitos que van más allá del aula y pueden llegar a convertirse, incluso, en una amistad. Creo que esa parte humana es una de las cosas que hacen que la Escuela de Letras sea tan especial para mí.
6. Después de la Escuela de letras, ¿seguirás formándote en la creación literaria?
¡Por supuesto! De hecho, este mes comienzo un nuevo curso en la Escuela de Literatura y Artes Visuales. Creo que nunca dejamos de aprender, especialmente en un oficio como este, y espero seguir haciéndolo durante muchos años.
7. ¿Qué te parece poder tener ese contacto tan directo con escritores y escritoras con una trayectoria tan consolidada?
Me parece una auténtica gozada. Creo que son muy generosos con nosotros, tanto por sus conocimientos como por la forma cercana y directa que tienen de compartirlos. Incluso cuando a veces les bombardeamos a preguntas, siempre encuentran un momento para escucharnos con una sonrisa. Tener ese contacto tan directo con ellos, con su trayectoria tan consolidada es una oportunidad que valoro muchísimo. No solo porque resuelvan mis dudas y me ofrezcan un buen consejo, sino porque me permite aprender de su experiencia.
8. ¿Qué le dirías a alguien que tiene la curiosidad o el interés por la literatura pero aún no ha dado el paso de apuntarse a algún taller?
Si amas las letras, disfrutas de la literatura y sueñas con llevar tus historias al papel, esta es tu escuela. Y si siempre te has considerado una contadora de leyendas, una inventora de mundos o de esas personas que llevan una historia en la cabeza a todas horas, también. Todos los comienzos dan un poco de vértigo, pero aquí descubres que no tienes que hacerlo todo sola. Formas parte de una comunidad que te acompaña, te escucha, te anima y te ayuda a crecer. Así que, si llevas tiempo pensando en apuntarte, yo te diría: lánzate.
9. ¿Conocías el proyecto de las Universidades Populares? ¿Habías tenido antes algún contacto con alguna Universidad Popular?
Sí, conocía el proyecto de las Universidades Populares, aunque fue a través de la Escuela de Letras cuando descubrí realmente todo lo que ofrece. Me parece una iniciativa preciosa para acercar la cultura y la formación a todo el mundo.
10. Como escritora, ¿cómo te ves dentro de unos años?
Creo que todo el que escribe, no solo por afición, sino con la aspiración de convertir algún día la escritura en su oficio, sueña con publicar, llegar a muchos lectores y, por qué no, convertirse en un gran escritor o escritora. Al principio de este recorrido, esa también era mi meta. Sin embargo, después de varios años formándome, he descubierto que quizás no sea tan importante la meta como todo lo que sucede mientras intentas alcanzarla.
Dentro de unos años espero seguir aprendiendo y por supuesto seguir escribiendo, pero también mantengo el deseo de publicar y de hacer mi propio camino dentro de este oficio. Sé que es un viaje largo y que requiere mucho trabajo, pero también creo que cuando se hace con constancia y dedicación, los frutos terminan llegando. Y si algún día una de mis historias consigue llegar aunque sea a una persona y hacerla estremecer, emocionarse, sentir miedo o incluso hacerse alguna pregunta que antes no se había planteado, para mí sería maravilloso. Al final, creo que ahí está una de las cosas más bonitas de escribir: conseguir que una historia siga viviendo un poquito dentro de quien la lee.