Entrevista a Lara Leal, técnica del Circular FAB de Valencia de Alcántara
"El lugar donde nace una idea no determina el alcance que puede llegar a tener"
1. ¿Cuándo empezaste a formar parte del proyecto de los centros Circular FAB?
Mi primer contacto con los Circular FAB fue casi por casualidad. Estaba visitando la feria iRural, en Don Benito, y allí descubrí el stand de la Red Circular FAB. Yo ya había trabajado con muchas de las tecnologías que se utilizan en estos centros, pero siempre desde el ámbito empresarial. Fue la primera vez que vi un proyecto que intentaba acercarlas al mundo rural, poniendo la innovación al servicio de las personas y del territorio. Recuerdo pensar: "Esto tiene muchísimo sentido."
La sorpresa llegó cuando descubrí que uno de esos centros estaba en Valencia de Alcántara, mi pueblo. Yo ya había tomado la decisión de volver a casa, pero conocer el proyecto terminó de convencerme de que ese era el lugar donde quería estar. Así que empaqueté media vida, subí al coche a la familia, al perro, los periquitos y hasta el hámster... y nos volvimos a Valencia de Alcántara.
Mirando atrás, creo que fue una de las mejores decisiones que he tomado. Hoy tengo la suerte de poder unir mi pasión por la tecnología con algo que para mí es muy importante: contribuir al desarrollo del territorio donde crecí y ayudar a que otras personas descubran todo lo que son capaces de crear.
2. Llevas tiempo como técnica. ¿Cómo es trabajar con participantes tan diversos?
Es una de las cosas que más disfruto de mi trabajo, porque cada proyecto es un aprendizaje. En un Circular FAB el conocimiento no va en una sola dirección. Cada persona aporta su experiencia, y eso hace que todos terminemos aprendiendo unos de otros. Yo puedo aportar conocimientos sobre tecnología, fabricación digital o inteligencia artificial, pero las personas que llegan al Circular FAB son quienes mejor conocen su oficio, su sector y los problemas a los que se enfrentan cada día. Por ejemplo, para digitalizar un patrón tradicional primero alguien tiene que enseñarme cómo se hace ese patronaje de forma artesanal. Un artesano me muestra cómo se comporta un material, un fisioterapeuta cómo funciona un determinado tratamiento o un agricultor cuáles son los retos reales de su trabajo. Yo aporto la parte tecnológica y, juntos, encontramos nuevas formas de resolver esos problemas.
Al final, en un Circular FAB todos enseñamos algo y todos aprendemos algo. Y creo que precisamente ahí está la clave de que los proyectos funcionen: en combinar la experiencia de las personas con las posibilidades que ofrece la tecnología.
3. ¿Qué diferencia al proyecto Circular FAB de otros modelos?
Creo que la gran diferencia es que no imponemos la innovación, sino que la construimos junto al territorio. Escuchamos a las personas, detectamos necesidades reales y buscamos la mejor forma de responder a ellas utilizando la tecnología como herramienta. Vivimos un momento en el que la tecnología avanza a una velocidad enorme. Cada día aparecen nuevas herramientas, nuevas formas de trabajar y nuevas oportunidades, pero también muchas dudas.
Los Circular FAB ayudan precisamente a que esa transición sea más cercana y natural. Detrás de cada centro hay personas que escuchan, acompañan y ayudan a comprender cómo estas tecnologías pueden aplicarse a la realidad de cada uno, ya sea un emprendedor, una empresa, un estudiante o una persona que simplemente quiere aprender.
Además, hay algo muy importante; acercar estas tecnologías al medio rural también significa acercar nuevas posibilidades de desarrollo a nuestros pueblos. Si queremos que las personas puedan construir su futuro sin tener que marcharse, es fundamental que tengan acceso al conocimiento, a las herramientas y al acompañamiento necesarios para innovar, emprender o adaptarse a los cambios que está viviendo el mercado laboral. La tecnología, bien entendida, puede convertirse en una aliada para generar nuevas oportunidades y contribuir a que vivir y desarrollar un proyecto de vida en un pueblo sea una opción cada vez más viable.
4. ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo en el Circular FAB Valencia de Alcántara?
Lo que más me gusta es ver la evolución de las personas. Me encanta cuando alguien llega pensando que una tecnología es demasiado complicada para él o ella, o que una idea es imposible de llevar a cabo y, poco a poco, va ganando confianza hasta verla hecha realidad. Al final, más allá de las máquinas o la tecnología, lo verdaderamente importante son las personas. Cuando ves que un proyecto sale adelante, que alguien descubre una nueva vocación o que recupera la ilusión por aprender y crear, te das cuenta de que todo el esfuerzo merece la pena.
5. Para quien aún no conozca el proyecto, ¿qué es exactamente la Red Circular FAB y qué la hace diferente de otros espacios de innovación?
La Red Circular FAB es una red de centros de innovación distribuidos por toda la provincia de Cáceres, impulsados por la Diputación Provincial de Cáceres donde cualquier persona puede acercarse a conocer y utilizar tecnologías como la impresión 3D, el corte láser, la electrónica, la robótica o la inteligencia artificial. Lo que nos diferencia es precisamente esa cercanía. No somos un laboratorio aislado ni un espacio reservado para expertos; estamos en el territorio, escuchando las necesidades reales de las personas y ayudándolas a transformar ideas en proyectos útiles para su entorno.
6. Los Circular FAB están presentes en distintos puntos de la provincia. ¿Qué ventajas tiene contar con una red de centros conectados entre sí?
La gran ventaja es que compartimos conocimiento, recursos y experiencias. Un proyecto que nace en un Circular FAB puede enriquecerse con la experiencia de otros centros y llegar mucho más lejos. Además, esto permite que las oportunidades no dependan del lugar donde vivas. Gracias a esta red, una persona puede comenzar a desarrollar su idea en el Circular FAB más cercano y contar con el conocimiento, la experiencia y las capacidades técnicas del conjunto de profesionales que integran la red, recibiendo un acompañamiento mucho más completo durante el desarrollo de sus prototipos y proyectos.
7. ¿Quién puede utilizar un Circular FAB? ¿Está pensado solo para emprendedores o cualquier persona puede participar?
Los Circular FAB están abiertos a toda la ciudadanía, pero es cierto que uno de nuestros principales objetivos es acompañar a emprendedores, autónomos y pequeñas empresas en sus procesos de innovación.
Muchas veces una persona tiene una idea de negocio o quiere mejorar un producto o servicio y no sabe por dónde empezar. Aquí puede encontrar asesoramiento, formación y acceso a tecnologías que le permitan desarrollar prototipos, validar ideas o explorar nuevas oportunidades. Pero, al mismo tiempo, creemos que la innovación debe ser accesible para todos. Por eso también trabajamos con estudiantes, asociaciones, centros educativos o personas que simplemente sienten curiosidad por la tecnología. En muchas ocasiones, esa primera toma de contacto acaba despertando vocaciones, generando nuevas iniciativas o incluso dando lugar a futuros proyectos emprendedores.
8. ¿Qué tipo de recursos y tecnologías puede encontrar una persona cuando visita uno de estos centros?
Depende del centro, pero en general contamos con tecnologías de fabricación digital como impresoras 3D, cortadoras y grabadoras láser, plóteres de corte, equipos de electrónica y programación, herramientas de diseño y, cada vez más, aplicaciones relacionadas con la inteligencia artificial. Pero más allá de la tecnología, lo importante es el acompañamiento. Las máquinas son herramientas; lo realmente valioso es ayudar a las personas a utilizarlas para resolver problemas o desarrollar nuevas ideas.
9. La innovación suele asociarse a las grandes ciudades. ¿Cómo contribuyen los Circular FAB a llevar la transformación digital al medio rural?
Demostrando que el talento no entiende de códigos postales. El medio rural es también un espacio de innovación, emprendimiento y desarrollo de proyectos tecnológicos de gran valor. Los Circular FAB crean entornos donde experimentar, aprender, conectar personas e impulsar iniciativas. Además, permiten que las soluciones se diseñen desde el propio territorio, teniendo en cuenta sus necesidades y fortalezas.
Muchas veces estamos acostumbrados a que las soluciones lleguen ya definidas, pero no siempre responden a lo que realmente necesita la población. Los Circular FAB funcionan también como un canal para escuchar al territorio y construir desde ahí.
Son los propios emprendedores, asociaciones, empresas, centros educativos o vecinos quienes plantean sus inquietudes y necesidades, y nosotros les ayudamos a convertir esas ideas en proyectos reales.Además, permiten dar visibilidad al talento que ya existe en nuestros pueblos. Porque el talento está en todas partes; lo que no siempre están son las oportunidades para desarrollarlo. Los Circular FAB ayudan precisamente a eso: a que las personas puedan crecer, experimentar y proyectar sus iniciativas desde lo local hacia ámbitos cada vez más amplios.
10. ¿Podrías contarnos algún proyecto o iniciativa que haya surgido en un Circular FAB y que refleje el potencial de estos espacios?
Es difícil quedarse con un solo proyecto porque la riqueza de los Circular FAB está precisamente en su diversidad. Por ejemplo, en el Circular FAB de Moraleja se han desarrollado soluciones tecnológicas para optimizar la gestión de depósitos de riego, ayudando al sector agrícola a mejorar la eficiencia en el uso del agua y reducir desplazamientos innecesarios. En Miajadas, la fabricación digital se ha puesto al servicio de la salud y la accesibilidad mediante el prototipado de material sanitario adaptado a las necesidades específicas de los pacientes.
En Arroyo de la Luz, la tecnología IoT se ha aplicado para modernizar la gestión de los servicios públicos a través de sistemas inteligentes de lectura remota de los contadores de agua del municipio. En Trujillo, herramientas como el diseño digital y el corte láser han ayudado a innovar en el ámbito textil y artesanal, facilitando la elaboración de elementos vinculados a tradiciones locales. Y en Valencia de Alcántara, proyectos como WatchDrone exploran el potencial de tecnologías emergentes como los drones y la inteligencia artificial.
Todos ellos son ejemplos muy diferentes entre sí, pero tienen algo en común: nacen de necesidades reales del territorio y demuestran cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta útil para mejorar la vida de las personas, impulsar el emprendimiento y generar nuevas oportunidades.
11. La economía verde y circular forma parte del ADN del proyecto. ¿Cómo se traduce esto en las actividades y proyectos que desarrolláis?
Intentamos incorporar estos valores en todo lo que hacemos. Apostamos por la reutilización de materiales, la reparación frente a la sustitución y el diseño de soluciones que generen un impacto positivo en el entorno. También promovemos la sensibilización sobre el consumo responsable y mostramos cómo la tecnología puede ponerse al servicio de un desarrollo más responsable y eficiente. Porque no se trata únicamente de consumir menos, sino también de diseñar mejor, reparar cuando sea posible y encontrar nuevas aplicaciones para materiales que todavía tienen mucho que aportar.
12. ¿Qué oportunidades ofrecen los Circular FAB a jóvenes, estudiantes y personas que buscan nuevas salidas profesionales?
Ofrecen la posibilidad de descubrir competencias muy demandadas actualmente y hacerlo de una manera práctica. Muchas personas tienen su primer contacto con tecnologías emergentes en un Circular FAB, y eso puede abrirles puertas hacia nuevas formaciones, emprendimientos o incluso cambios profesionales. Además, fomentamos habilidades como la creatividad, el trabajo en equipo y la resolución de problemas, que son fundamentales en cualquier ámbito laboral.
También hemos visto cómo personas que, por los cambios del mercado laboral o por circunstancias personales, han tenido que reinventarse, y encuentran en los Circular FAB una oportunidad para volver a ilusionarse, adquirir nuevas competencias y descubrir que nunca es tarde para empezar de nuevo. Porque, a veces, más que aprender una tecnología, lo que recuperan es la confianza en que todavía pueden seguir creciendo y aportando.
13. Si alguien tiene una idea, un proyecto o simplemente curiosidad por la tecnología y la innovación, ¿cuál sería el primer paso para acercarse a un Circular FAB?
El primer paso es muy sencillo: acercarse y preguntar. No hace falta tener conocimientos previos ni una idea perfectamente definida. Muchas veces basta con la curiosidad. Estamos para escuchar, orientar y acompañar a las personas en ese proceso.
Al final, los Circular FAB son espacios hechos por y para la ciudadanía, donde cualquier inquietud puede convertirse en una oportunidad para aprender, crear y conectar con otras personas.