Entrevista a Sara García-Guisado, danzante y creadora escénica e impulsora de Danza en movimiento
Sara es danzante y creadora escénica, con más de treinta años de experiencia en el sector artístico, tanto en Extremadura como en Cataluña y más allá de nuestras fronteras ibéricas. Desde su infancia no ha dejado de observar y habitar el movimiento como forma de conocimiento y de vida.
1. ¿Cómo y cuándo comenzaste a colaborar con AUPEX?
En 2011 estaba desarrollando el proyecto Encuentro Internacional MUJER CREADORA – Arte, Cultura, Creatividad y Compromiso Social, en Los Santos de Maimona. Ese año se celebraba la quinta edición, y una de las actividades era un espacio de intercambio entre entidades, instituciones y profesionales que trabajaban por el desarrollo comunitario a través de la cultura.
Allí estuvo Marta del Pozo en representación de AUPEX, y a partir de ese encuentro comenzó una relación sólida, fecunda e inspiradora entre AUPEX y Casa de Harina – Acción Cultural, entidad a la que represento.
2. ¿Cuál era tu objetivo inicial o tu motivación?
Mi objetivo siempre ha sido expandir las artes del movimiento en el medio rural y acercar la danza a las personas, especialmente a adultos y mayores que, por razones históricas y sociales, no han tenido la oportunidad de vivir experiencias vinculadas al lenguaje corporal ni de disfrutarla como público.
Desde ese deseo profundo, y también desde una motivación personal enraizada en el amor a mi tierra y compartida con la sensibilidad y visión de Marta del Pozo, directora del Área de Cultura de AUPEX, nace Danza en movimiento.
3. ¿Cómo ha sido la evolución de tu intervención en el territorio durante estos años?
Hablando de territorio, me remonto a los años 80, cuando en Badajoz existían algunas academias de danza clásica, donde yo me formé, y también el gimnasio Record, que ofrecía danza jazz con Chelu García, formada en París con grandes maestros.
Desde los 15 años, entusiasmada con mi formación artística, viajaba a centros referentes del momento en danza contemporánea: Sevilla, Madrid, París… y Barcelona, ciudad de acogida para mí. Allí estudié en el Instituto del Teatro en los años 90, cuando la presencia de alumnado extremeño en los estudios de Danza Contemporánea y Coreografía aún era un territorio por habitar. Además, trabajé con importantes compañías catalanas de danza-teatro e inicié mi trayectoria en gestión cultural y en proyectos de danza comunitaria.
A pesar de vivir más de treinta años en Cataluña, he mantenido siempre un vínculo constante con Extremadura, impulsando proyectos que relacionan danza y comunidad desde un compromiso profundo con el territorio. En 2012 iniciamos el proyecto Danza en movimiento, una campaña de acercamiento de las artes al medio rural, con la que en estos quince años hemos llegado a más de 60 poblaciones, iniciando a más de 500 personas en la práctica y acercando la danza a miles de personas en nuestra comunidad.
4. ¿Qué ha supuesto el proyecto “Danza en movimiento” para las Universidades Populares?
Las Universidades Populares son diversas, como las personas, por lo que la relación y el impacto siempre son singulares.
Creo que, para todas ellas, este proyecto supone un regalo que se descubre a través de una experiencia intensa, de breve duración, pero que nutre profundamente a la población y deja una huella significativa en quienes lo vivencian.
5. ¿Y qué ha supuesto el proyecto “Danza en movimiento” para ti?
Para mí, este proyecto es “una afirmación”, una certeza que da sentido a una importante unión entre la idea, la pasión artística, la necesidad emocional, el compromiso social, la colaboración institucional y, sobre todo, el imprescindible y nutriente diálogo entre personas.
No es una acción simbólica, sino algo vivo, más significativo de lo que aún alcanza a ser reconocido de manera general en la comunidad autónoma. Es una acción en movimiento que sigue desplegándose con el tiempo, pero donde, sin duda alguna, encuentra mayor resonancia es en las personas que lo vivencian.
Tengo la esperanza de que poco a poco, encontremos la manera de darle un lugar más relevante para que siga creciendo con toda su fuerza y su verdad.
6. ¿Cómo ha evolucionado “Danza en movimiento” hasta llegar a Acercadanza_Lab?
Extremadura es un territorio amplio. Año tras año, fuimos sembrando y dejando huella en diferentes poblaciones; sin embargo, aunque el esfuerzo por expandir los beneficios del proyecto era constante, el alcance siempre resultaba limitado y secuencial.
Por ello, desde mucho antes de iniciar Danza en Movimiento, ya venía reflexionando sobre la necesidad de diseñar un proyecto con efecto multiplicador. Con el paso de las ediciones, se hizo cada vez más evidente la importancia de dar un salto cualitativo: llegar a más poblaciones y situar nuestra comunidad en un lugar más equitativo en cuanto a la presencia de la danza, tanto en relación con otras disciplinas artísticas como con otros territorios.
Así nace Acercadanza_Lab, un proyecto que combina formación, experimentación y mediación, y que multiplica su impacto en el territorio al generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional en el ámbito comunitario. Esta propuesta ofrece un espacio de expansión, formación y transmisión que amplía el alcance del proyecto y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de la danza en el territorio, favoreciendo el crecimiento de personas que desean complementar su formación y desarrollarse profesionalmente en este ámbito.
En 2022 realizamos una primera aproximación: un laboratorio de carácter residencial e internacional centrado en el intercambio de saberes. Posteriormente, cada participante desarrolló prácticas comunitarias en su lugar de origen. Fue una experiencia especialmente enriquecedora, con participantes procedentes de Extremadura, Málaga, Madrid, Portugal, Italia, Argentina y Paraguay. La dirección artística fue compartida con un equipo de profesionales como Marga Íñiguez, Doris Difarnecio, Mari Cruz Planchuelo y Paca Barrera.
En 2024, el proyecto evolucionó hacia un formato semipresencial, más enfocado en el ámbito autonómico. A través de un laboratorio formativo conectado a la metodología FÁCIL_danza® (creada por mí a partir de años de experiencia en prácticas comunitarias), se ofrecen herramientas para la facilitación de futuras acciones grupales. Posteriormente, cada participante las implementa y experimenta mediante acciones-taller en su contexto local, contando en todo momento con mi acompañamiento y mentoría.
En este proceso contamos también con la importante colaboración de Marga Íñiguez, experta internacional en creatividad e innovación, así como con la coordinación técnica de Marta del Pozo.
7. ¿Cuáles son tus perspectivas de futuro con respecto a este proyecto?
Voy a imaginar el proyecto dentro de unos cinco años… y lo veo como un proyecto más integral, con mayores recursos y apoyos, que han permitido ampliar el equipo profesional que lo hace posible, así como la oferta formativa tanto en tiempo como en contenidos, generando recorridos de aprendizaje más profundos y aumentando también el número de personas beneficiarias.
Veo las Universidades Populares como espacios clave de acogida de las prácticas de las y los participantes, especialmente receptivas y comprometidas, conscientes de los beneficios de las artes del movimiento para los habitantes de sus municipios. Veo a la ciudadanía vinculándose de forma más estable, con alegría y gratitud, tanto con nuestras propuestas como con otras de carácter contemporáneo, favoreciendo la creación y consolidación de nuevos públicos en el medio rural.
También imagino cómo los medios de comunicación hacen eco de manera continuada de esta iniciativa, destacando su contribución al enriquecimiento de la programación cultural del territorio desde lo artístico, así como al crecimiento de públicos en el medio rural, con un aumento significativo del interés y la asistencia a propuestas de carácter contemporáneo.
En esta evolución, en la que Danza en Movimiento y Acercadanza_Lab cumplen ya veinte años sembrando, se consolida la incorporación de las artes del movimiento en la práctica cotidiana de ciertos profesionales de la cultura, la educación y los ámbitos vinculados a la salud y el bienestar, a partir de la experiencia vivida en nuestros laboratorios.
También se reconoce cada vez más el valor de este proceso de mediación cultural desarrollado por AUPEX y Casa de Harina – Acción y Cooperación Cultural.
Por último, en este horizonte, Acercadanza_Lab evoluciona como un laboratorio de referencia en innovación social, abierto al intercambio internacional y a nuevas formas de mediación cultural. Y, sobre todo, hacia un futuro donde la danza se entienda como herramienta de mediación, transformación y cuidado en los territorios.
8. ¿Qué aporta las artes del movimiento a nuestros pueblos?
Las artes del movimiento aportan presencia, escucha y encuentro. Abren un espacio donde las personas pueden habitar su cuerpo, reconocerse y compartir desde lo sensible, más allá de las palabras. En los pueblos generan “otro tipo de comunidad”, activan vínculos y despiertan formas de relación más cercanas y humanas. La danza promueve otra manera de cuidar el territorio desde lo vivo, desde lo que se mueve y se transforma.
Y, sobre todo, nos recuerdan que la cultura también sucede en el cuerpo, en lo cotidiano y en lo compartido.