Entrevista a Juan Pablo Falero García, presidente de la asociación cultural Albureventos

Imagen noticia


La Asociación Albureventos es una entidad cultural de Alburquerque comprometida con la dinamización social, educativa y patrimonial del  municipio. Formada por personas vinculadas al ámbito cultural y a la  recreación histórica, la asociación trabaja en la organización y  desarrollo de proyectos que ponen en valor el patrimonio histórico y  humano de la localidad. A través de iniciativas como "Viaje a la Edad Media", Albureventos apuesta por una educación patrimonial  participativa y experiencial, basada en el trabajo en equipo, la  implicación comunitaria y la transmisión cercana de la historia.

Publicado el 18-03-2026


1. ¿Cómo nació la idea de “Viaje a la Edad Media” y qué necesidad  educativa o cultural detectasteis en Alburquerque para ponerla en  marcha?

La idea de “Viaje a la Edad Media” nace en el año 2014 a partir de  la iniciativa de un grupo de jóvenes de Alburquerque profundamente  vinculados a su pueblo y a su historia. Tras varios años participando  activamente en el Festival Medieval de Alburquerque, nos dimos cuenta de
que ese conocimiento adquirido —sobre historia, patrimonio, tradiciones y modos de vida medievales— no debía quedarse solo en unos días de celebración, sino convertirse en una herramienta educativa y cultural con recorrido durante todo el año.

Detectamos una clara necesidad de poner en valor el patrimonio cultural  e histórico de Alburquerque, especialmente entre los más jóvenes. Aunque el municipio cuenta con un legado patrimonial excepcional, como su castillo, su casco histórico o sus murallas, consideramos que
faltaba una propuesta educativa estructurada que permitiera comprender y  vivir ese patrimonio de una forma cercana, participativa y adaptada al ámbito escolar.

A partir de esa reflexión surge “Viaje a la Edad Media”, una actividad pensada para escolares de toda Extremadura, en la que se trabaja previamente la información histórica y se presenta de manera didáctica, dinámica y experiencial. Las visitas están guiadas por personas del propio pueblo, alburquerqueños y alburquerqueñas que, gracias a su participación y formación ligada al festival medieval, se han especializado en recreación histórica y divulgación cultural.

De este modo, el proyecto no solo cumple una función educativa, sino que también refuerza la identidad local y convierte a la propia población en protagonista de la transmisión de su historia. “Viaje a la Edad Media” se consolida así como una iniciativa que une educación, patrimonio y participación social, contribuyendo a que Alburquerque sea un referente cultural

2. ¿Qué aporta esta acción a la forma en que los escolares aprenden y se relacionan con la  historia?

Esta acción aporta una forma mucho más cercana, participativa y significativa de aprender historia. Los escolares no se limitan a recibir información teórica, sino que viven la historia en primera persona, recorriendo los espacios reales donde ocurrieron los hechos y comprendiendo el pasado a través de la experiencia directa.

Durante la visita guiada y teatralizada por el casco histórico de Alburquerque, también conocido como la Villa Adentro, los alumnos y alumnas se van encontrando con personajes históricos que cobran vida a lo largo del recorrido. Estos encuentros permiten contextualizar los contenidos históricos de una manera dinámica y amena, facilitando la comprensión de la época medieval y de la vida cotidiana de entonces.

“Viaje a la Edad Media” fomenta así un aprendizaje activo, en el que el alumnado se relaciona con la historia desde la curiosidad, la emoción y la participación directa. El contacto con el patrimonio,
unido a la interpretación de personajes y a las explicaciones adaptadas a cada nivel educativo, ayuda a que los escolares interioricen los conocimientos de forma más natural y duradera.

Además, la actividad promueve valores como el respeto por el patrimonio, el trabajo en equipo y la identidad cultural. Al ser guiados por personas del propio municipio, los estudiantes perciben la historia como algo vivo y cercano, transmitido por quienes forman parte de ese
legado, fortaleciendo su vínculo con el entorno histórico y cultural.

3. ¿Qué tipo de reacciones o aprendizajes os han sorprendido más en los niños y niñas que participan en la experiencia?

Desde el inicio de la actividad, los niños y niñas se muestran muy atentos y expectantes, pendientes de cada rincón del casco histórico y de los personajes que irán apareciendo a lo largo del recorrido. La visita guiada y teatralizada por la Villa Adentro mantiene su curiosidad constante, generando un clima de participación activa que facilita que el aprendizaje se produzca de manera natural y continuada.

Uno de los momentos más reveladores de esta implicación es el episodio del rescate de la princesa. En ese punto de la historia, los escolares reciben una pócima mágica que, según su imaginación, les permite volverse transparentes o invisibles. Muchos de ellos quieren guardarla, convencidos de su poder, lo que refleja hasta qué punto se sienten parte de la narración y viven la experiencia como algo real.

Este grado de inmersión nos ha permitido comprobar cómo los niños y niñas no solo recuerdan los hechos y personajes, sino que también desarrollan una conexión emocional con la historia. La combinación de juego, teatralización y patrimonio convierte el aprendizaje en una vivencia significativa, despertando la imaginación, la atención y el interés por conocer y respetar el pasado.

4. ¿Creéis que este modelo de educación patrimonial podría replicarse en otros municipios rurales? ¿Qué elementos consideráis clave para que funcione?

Creemos firmemente que este modelo de educación patrimonial es replicable en otros municipios rurales, siempre que se ponga en el centro a las personas que lo hacen posible. Más allá del patrimonio material, uno de los elementos clave para que el proyecto funcione es el valor humano del grupo que lo lleva a cabo.

La coordinación y la comunicación constante entre las personas que participan en la actividad son fundamentales. Trabajar desde la confianza, el compañerismo y el respeto mutuo permite que todo fluya con naturalidad durante las visitas. Las bromas, las risas y el buen ambiente forman parte del día a día del equipo y generan un clima de trabajo cómodo, en el que cada persona se siente a gusto, implicada y con libertad para aportar ideas.

Ese ambiente positivo se transmite directamente a los escolares. Cuando el grupo está cohesionado y disfruta de lo que hace, la experiencia resulta más auténtica y cercana. La implicación nace de sentirse parte de un proyecto común, donde cada rol es importante y donde el entusiasmo colectivo se refleja en la calidad de la actividad.

Junto a este factor humano, se suman otros elementos esenciales como el conocimiento del patrimonio local, la teatralización y la colaboración con los centros educativos. Pero sin duda, es el equipo humano, su compromiso y su forma de trabajar juntos, lo que convierte esta iniciativa en un modelo vivo y fácilmente adaptable a otros municipios que apuesten por la educación, la cultura y la comunidad.

5. Recibir un Premio AUPEX supone un reconocimiento importante. ¿Qué significa este galardón para la Universidad Popular de Alburquerque y para el futuro del proyecto?

Recibir un Premio AUPEX supone, ante todo, un reconocimiento al trabajo colectivo que se viene realizando desde la Universidad Popular de Alburquerque, en coordinación con la Asociación Albureventos, y a la implicación de todas las personas que forman parte del proyecto. Es un
respaldo a muchos años de esfuerzo, dedicación y compromiso con la educación, la cultura y la puesta en valor del patrimonio local.

Para la Universidad Popular de Alburquerque y la Asociación Albureventos, este galardón refuerza su papel como agentes de dinamización cultural y educativa, y confirma que el trabajo que se
desarrolla en el ámbito rural tiene calidad, impacto y capacidad de innovación. Además, pone en valor un modelo de aprendizaje basado en la participación, la experiencia y la implicación directa de la comunidad.

De cara al futuro del proyecto, este premio supone un impulso y una motivación añadida para seguir creciendo y mejorando. Nos anima a continuar apostando por la educación patrimonial, a consolidar la actividad y a explorar nuevas líneas de trabajo, siempre manteniendo la esencia del proyecto: el trabajo en equipo, el valor humano y la cercanía con el público escolar. En definitiva, es un estímulo para seguir creyendo en el potencial educativo y cultural de Alburquerque y de su gente.